9/2/12
8059: La bienvenida 1ª Parte (Warning: YAOI)
Una mañana tranquila en el centro Namimori, el presidente del comité disciplinario esta acostado en la sotea respirando el aire fresco y esperando la intervención de algun alborotador que rompa su tranquilidad, El cápitan del equipo de Boxeo da vueltas sin parar alrededor del vecindario como hace rutinamente todas las mañanas antes de ir a clase. El mejor bateador del equipo de Baseball prática unos cuantos golpes antes de ir el timbre. Y, como de costumbre, Dame-Tsuna hace su entrada a escena con una gran energía que tiene su explicación en una bala que le han disparado entre ceja y ceja. Se ha oído el rumor de un nuevo personaje que iba a llegar a esa escuela desde Italia, un chico de una familia rica, que las muchachas apostaban sería una gran persona con porte de noble, amable y con grandes modales, un galante caballero. Este rumor llegó a oidos de los preguardianes de los anillos, que recibierón la noticia sin tomarle gran importancia. Detrás de todo, se ocultaba Reborn que con una sonrisa dibertida esperaba el encuentro.
Esa misma mañana, Tsuna tuvó su encuentro con el llamado chico Italiano, Gokudera, debido a que este retó a Tsuna para comprobar si valía para ser el próximo jefe de Vongola, lo que confirmó y creó un gran afecto hacia él cuando comprobó lo que valía como persona.
Llegué a clase como de costumbre, había estado oyendo rumores sobre un nuevo chico venido de Italia que se presentaría ese día -un niño rico-pensé mientras sonreía,-será interesante-. El profesor asomó su escualido cuerpo por la puerta y pidió a la clase que pusiera orden. Apto seguido dejo entrar al nuevo estudiante. Abrí los ojos exaltado, el nuevo estuadiante entro con paso firme al aula, su pelo plateado agitado por una leve brisa, sus anchos hombros y caderas estrechasme dejaron por un momento sin respiración, era la primera vez que veía a una persona tan bella
-Adelante, pasa Gokudera-san, estos seran tus nuevos compañeros, presentate tu mismo.
-Ciao, soy Gokudera Hayato, encantado de conoceros.-Dijo con cara de fastidio lo que hizo remarcar sus hermosos ojos verdes.
-Sientate al lado de Sawada-san por favor.
Con un "Tsk" se sentó al lado de Tsuna al que apto seguido miro con cara de exitación. Continuamos la clase.
En el cambio de hora me acerque a Tsuna quien tenía una ferviente charla junto con Gokudera.
-Hola chicos.- dije con una agradable sonrisa en la cara- ¡Encantado de conocerte!.- exclamé dirigiendome al nuevo quien se había metido en mis pensamientos desde que llegó. Este me miró con cara de fastidio he hizo como si no le hubiera hablado.
-Ah Gokudera, este es Yamamoto, es el cápitan del equipo de basebol, tendrías que verlo jugar es increíble- Dijo Tsuna rapidamente para cortar la tensión que se había creado en mi entrada a la conversación
- Con que un jugador de basebol? yo más bien diría un idiota apasionado del basebol
-¡Gokudera!.- exclamó Tsuna reprejendiendole mientras yo empezé a reirme debido a la rebeldía del supuesto caballero mencionado ayer por las chicas de la clase.
El profesor de Inglés entró en el aula para dar su clase y tuve que volver a mi asiento, estuve de buen humor durante todo el día.
Tocó el final de la última hora, menos mal, ya estaba cansado de tantos inútiles siendo simpáticos conmigo, alfin podría estar a solas con el Décimo:
-Décimo, qué le parece si hoy vamos juntos a casa!
-Hmph...Lo siento Gokudera, hoy no puedo, Reborn me esta obligando a estudiar estos días para el examen de Física de la semana que viene, lo siento
-Oh!, No se preocupe Décimo, el próximo día iremos juntos.- Dije intentando no preocuparle con mi reacción de desapruebo.
-Yo acompañaré a Gokudera hasta casa así que no te preocupes Tsuna, vete tranquilo.- Di la vuelta y allí estaba el otra vez, ese idiota del basebol, Yamamoto, desde que llegue hoy me ha estado molestando su actitud, cuando estaba haciendo la presentación me estaba mirando con una cara de felicidad muy estraña, y en clase no para de clabarme la mirada, no me gusta.- Gokudera, te invitó a venir a mi casa, vivo en un restaurante de sushi, ¿Has probado el sushi? seguro que te gusta
-Bien, cuento contigo Yamamoto-Respondió Tsuna mientras salía del aula dejandome a solas con el descerebrado del basebol mientras este me dirigía una sonrisa inocente
Cuando llegamos a su casa, me presentó a su padre, otro idiiota descerebrado, al igual que él, y comimos sushi, a lo que admito estaba bastante bueno, Yamamoto subes puntos para poder acercarte a mi querido Décimo.
-Sera mejor que me vaya ya.
-Bueno Viejo, nosotros nos vamos a mi cuarto, le voy a enseñar un par de videojuegos a Gokudera.-Respondió Yamamoto ignorando por completo mi despedida.
Me Cogió del brazo y me llevó a su habitación, después cerró la puerta y se sentó en el suelo con varios discos en la mano que cogio de un mueble continuo.Todo esto mientras continuaba con su estúpida sonrisa en la cara.
-Oye, no se lo que pretendes pero te lo voy a dejar claro, yo sólo estoy interesado a seguir al Décimo, no me interesan estúpidos jugadores del basebol que no saben meter las narices en sus asuntos, si estas esperando que me convierta en tu amigo, vete a otro sitio porque no pienso simpatizar contigo.
La sonrisa que hasta ahora me había sacado de mis casillas se borró de su rostro, se levantó en un impulso y desperdigo todos los discos por la habitación y me atrapó entre la pared y su cuerpo, ahora no me mostraba una cara amigable y estúpida como había estado haciendo hasta hace poco, su cara se había tornado desafiante y molesta. Mi corazón por un momento dió un vuelco.
-Sabes, hasta ahora he estado intentando contenerme, pero todo lo que oigo salir por tu boca es acerca de Tsuna y eso me está resultando muy molesto, Tsuna no esta en este momento, el que está contigo soy yo, deja de hablar de Tsuna como si fuera el centro del mundo.
-¿De qué demonios estas hablando? No te atrevas a meterte con el Décimo
-Ahí vas otra vez, Tsuna no esta aqui ahora
-Entonces voy a buscarlo en este instante, tampoco me interesaba estar contigo, no eres alguien que me interese
En ese momento Yamamoto explotó de rabia y frustración y me plantó un beso, en el cual me obligó a abrir la boca y se hizo paso entre mis dientes hasta alfin llegar a mi lengua con la que jugó de forma brusca y acalorada. Intenté librarme de él con todas mis fuerzas pero este se aferraba a mi sin permitirme la esperanza de desprenderme de él. Poco a poco y sin darme cuenta acabé dejandome llevar por él en un deseo de exitación, la cabeza me iba a cien por hora y ya me era incapaz pensar, la mente se me quedó en blanco y todo mi ser fue consumido en ese beso. Aflojó sus manos que me tenian adherido a la pared y me dejó caer suavemente al suelo. Luego metió sus manos lentamente por mi abdomen tomandose su tiempo para recorerme con las puntas de los dedos, al final llegó hasta mis pezones, que me pellizcó consiguiendo mi exitación plena.
-Pa...ra p..por...fa..vor-Conseguí decir a duras penas, pero el no reaccionó a mis suplicas y continuo trabajando e inspeccionando mi cuerpo.
Había conseguido ya desnudarme completamente, y me había inpeccionado a su gusto, había conseguido que tuviera orgasmos unas...tres veces creo, he perdido mis sentidos y cordura completamente, Subitamente me abrió las piernas dejando al descubierto todo mi cuerpo y se dispuso a profanarme, con movimientos rítmico terminó por darme la última sensación de extasis y de placer antes de caer derrumbado por el cansancio.
Después de terminar la faena, levanté la cabeza en busca del rostro de mi complice, para mi sorpresa este yacía dormido, me desprendí de el, y lo coloqué en mi cama amablemente, después de haber colocado todo en su sitio me desplomé al lado de él, y susurré:
-Lo siento
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